Surfear los momentos turbulentos con Mindfulness y autocompasión

Surfear los momentos turbulentos con Mindfulness y autocompasión para salir del túnel

Llega el verano y seguimos en el no saber y la incertidumbre. En mi caso, también en una cierta apatía asociada con un cansancio de fondo. Ahí estoy… permitiendo y sin forzar, sin hacer más planes de los necesarios, viviendo el momento.

Surfear los momentos turbulentos con Mindfulness y autocompasiónTengo claro que la práctica de Mindfulness no es la panacea universal ni va a conseguir que mi vida sea un largo río tranquilo pero sin duda me está ayudando a navegar todo lo que ocurre. Como decía un maestro: “si te parece que vivir con mindfulness (o conciencia) no es fácil, prueba a hacerlo sin.”

La vida fluye en un cambio constante, en una sucesión de momentos, de acontecimientos imprevisibles pero que a menudo creemos controlar. Algunos resultan agradables, otros desagradables, esencialmente en función de la manera en la que los percibimos y nos relacionamos con ellos.

A mi, Mindfulness me ayuda a explorar la relación que establezco con lo que pasa, a percibir y disfrutar de manera más intensa los “buenos” momentos y, sobre todo, a manejar y sostener mejor los momentos “malos” o inciertos, las emociones difíciles, para no verme sobrepasada y mantener el equilibrio.

Mindfulness me invita, una y otra vez, a tomar conciencia de que, aunque ahora las cosas no son como quiero o como había planeado, sí acepto lo que ocurre tal y como es y consigo entrar en contacto con ello con apertura, suavidad y amabilidad, me es más fácil mantener la calma, identificar oportunidades y/o conectar con aspectos positivos que también están presentes en este momento, por delicada que sea la situación.

Puedo entonces fluir con la corriente, aunque sea brava, algo que siempre es menos cansado que luchar contra ella. Porque la realidad es implacable…

Y eso me ayuda a mantener la estabilidad en los remolinos o cascadas (o incluso, cataratas ) y a experimentar toda la comodidad y bienestar que es posible para mi, con todo lo que está pasando.

Nuestras vidas han cambiado de forma radical en estos últimos meses y parece que estos cambios han llegado para quedarse.

Todos podemos amar nuestra vida, tal y como está desplegándose en esta “nueva normalidad”, que en realidad es más nueva que normal… Soltando la nostalgia de cosas que ya no serán.

Pero ya sabemos que en algunos momentos no es fácil hacerlo. Por eso aprender a surfear la vida, con Mindfulness y amabilidad, tiene en mi opinión, un valor enorme.

 

¡Te deseo un feliz verano!

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