13 Ene Encontrar propósito en un mundo incierto
Este año 2026 ha empezado muy tranquilo y en paz a nivel personal, pero con diversas noticias extremadamente preocupantes a nivel mundial, que muy probablemente tendrán impacto en mi vida a medio o incluso, corto plazo si no lo están teniendo ya, aunque yo no me dé cuenta todavía.
El hecho de que vivimos de manera interdependiente es una de las realizaciones que se vuelven muy claras y precisas a medida que uno practica la meditación.
Como expresa el Dr. Rick Hanson, podemos experimentarlo de manera sencilla dejando de respirar unos pocos segundos y observando cómo nos sentimos.
Tras 30 segundos sin aire, la mayoría de las personas se sienten incómodas. Después de un minuto, sienten pánico. Después de 4 mn, su cerebro está muerto o severamente dañado.
Nuestras vidas y mentes requieren oxígeno segundo a segundo, así como las plantas que lo “exhalan”, el sol que origina la fotosíntesis y que diversas estrellas explotaran hace billones de años para generar cada átomo de oxígeno presente en la respiración.
Podemos también considerar cómo, de manera similar, nuestra vida pende de miles de hilos frágiles conectados de manera local y no tan local, muchos de los cuales pueden ser cortados en cualquier momento. Resultar estremecedor.
Dependemos de muchas personas y también muchas personas dependen de nosotros. Estamos conectados. Como decía un dramaturgo romano en el siglo II a.C., “nada humano me es ajeno”.
Por eso, al leer las noticias de lo que pasa en el mundo, es normal sentirse concernido, y posible, probable incluso, experimentar impotencia o desesperanza.
Pero es importante recordar que también dependemos de nosotros mismos.
Lo que somos en el momento presente, en cada nuevo momento presente, es la culminación de innumerables versiones de nosotros mismo. Cada momento que hemos vivido y cada situación por la que hemos pasado nos han traído hasta donde estamos ahora.
Es como si en una carrera de relevos, cada mañana le entregáramos el relevo al yo que se despierta.
Puedes reflexionar sobre todas las cosas que tus “yo” anteriores han aportado a tu vida: problemas resueltos, objetivos alcanzados, aprendizajes realizados, vínculos creados. Te propongo que les des las gracias, es algo sencillo y poderoso
De la misma manera, puedes explorar como tu yo futuro depende de lo que hagas hoy. Sin que eso suponga estrés o presión. Con una mirada amable y compasiva. Permítete integrar que tu yo futuro cuenta contigo, ahora mismo.
¿Que será importante para el ser en el que te convertirás? ¿Qué podrías hacer este año que contribuya a que esa persona futura viva de manera segura y cómoda, con salud y felicidad?
Intenta ser honest@ contig@ mism@ sobre tus necesidades y aquello que realmente es importante para ti. ¿Qué sería bueno nutrir o abandonar?
Curiosamente, cuanto más abiertos estamos a la humildad a la que la interdependencia nos aboca, más enfocados podemos estar en regar nuestro árbol personal.
Que en 2026 todos podamos regar nuestros árboles con conciencia y amabilidad.
No Comments